Adicción a las Redes Sociales

Si tenemos el vicio de consultar el teléfono continuamente, o nos pone nervioso no poder hacerlo, quizá ya no sea un vicio, puede que se haya convertido en una adicción.

Puede venir aparejada a otra dependencia: la adicción a las redes sociales. No es infrecuente ver como algunas personas van caminando absortas en la pantalla de su móvil, mientras transitan, incluso por lugares de peligro, como en calles donde hay mucho tráfico de coches, escaleras, subiendo o bajando del transporte público, etc.

A menudo, los padres tienen serias broncas con sus hijos porque dejan que su adicción al Whatsapp y al Facebook dominen sus pensamientos todo el día, impidiendo llevarles una convivencia social equilibrada con la familia y su entorno. Es habitual que en la mesa a la hora de comer o cenar, estén con el móvil en sus manos o que incluso por las noches se despierten para consultarlo si llega algún mensaje nuevo. Esto, lógicamente,termina afectando a su rendimiento en sus estudios y responsabilidades.

Es imperativo siempre,consultar con un terapeuta antes de empezar cualquier tratamiento para corregir este y otros hábitos derivados. En cualquier caso, es necesario entender que,como cualquier otra adicción, ésta es un problema patológico, es decir una enfermedad, y por lo tanto debe ser tratada. No solo sufren solo los que la padecen, naturalmente también las personas de su entorno se ven perjudicadas de múltiples formas, y es algo que el paciente debe asimilar para comprender lo necesario que es superar esta adicción.